Novedades fiscales 2026: lo que conviene revisar en tu empresa desde enero

El ejercicio 2026 combina continuidad en medidas de gestión con un empuje claro hacia el control digital. Para pymes y autónomos, el impacto real no está solo en nuevos tipos o deducciones, también en plazos, obligaciones de información y en cómo se conectan facturación, cobros y contabilidad. La clave práctica es anticiparse, porque muchos riesgos […]

El ejercicio 2026 combina continuidad en medidas de gestión con un empuje claro hacia el control digital. Para pymes y autónomos, el impacto real no está solo en nuevos tipos o deducciones, también en plazos, obligaciones de información y en cómo se conectan facturación, cobros y contabilidad. La clave práctica es anticiparse, porque muchos riesgos aparecen por incoherencias documentales más que por la norma en sí.

1. VeriFactu se aplaza, pero 2026 es el año para preparar el cambio

Una de las aclaraciones más importantes de cara a 2026 es el calendario de adaptación de los sistemas informáticos de facturación. Con los plazos vigentes, la obligación de tener adaptados los sistemas queda en 1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y en 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, con un periodo previo de pruebas.
Esto no convierte 2026 en un año “muerto”. Al revés, es el momento razonable para auditar el circuito completo de facturación, series, rectificativas, trazabilidad del dato y archivo. El salto no es solo tecnológico, afecta a procesos internos y a disciplina documental, especialmente si hoy se emite con herramientas heterogéneas o con integraciones débiles.

2. Obligaciones de información y medios de cobro bajo más foco

Desde 1 de enero de 2026 entran en juego nuevas obligaciones informativas que, aunque recaen en gran medida sobre entidades financieras y plataformas, elevan el riesgo de contraste para empresas y autónomos. Se amplía el alcance a cualquier tipo de tarjetas y a sistemas de cobro asociados a número de móvil, con referencias a soluciones como Bizum, y cambia la periodicidad del suministro de información de anual a mensual en determinados supuestos. En algunos casos desaparecen umbrales que antes actuaban como filtro.
En la práctica, esto empuja a reforzar conciliaciones. Si cobros, facturas y contabilidad no “cuentan la misma historia”, el margen para incidencias y requerimientos aumenta. El control preventivo aquí suele ser más rentable que cualquier defensa a posteriori.

3. Impuesto sobre Sociedades: tipos más favorables para pymes y microempresas e incentivos a inversión

En Sociedades, 2026 consolida un esquema de tipos más bajos para empresas de menor dimensión. Para entidades de reducida dimensión se prevé un régimen transitorio con descenso del tipo, y para microempresas con cifra de negocios inferior a un millón se aplica un tipo por tramos, más reducido en el primer tramo de base imponible. Se mantiene también el tipo del 15 por ciento para empresas de nueva creación durante los dos primeros ejercicios con base imponible positiva.
Además, conviene no perder de vista incentivos ligados a inversión. Se contemplan medidas como la libertad de amortización para determinadas inversiones vinculadas a energía procedente de fuentes renovables y, en ciertos casos, para vehículos e infraestructuras de recarga.
En planificación, esto invita a revisar calendario de inversiones y puesta en funcionamiento, porque el efecto fiscal depende del periodo impositivo y de cuándo entra realmente en uso el activo.

4. IRPF e IVA: prórrogas, plazos y deducciones que siguen siendo de impacto

En IVA se prorrogan para 2026 los límites del régimen simplificado y del régimen especial de agricultura, ganadería y pesca. También se fija una ventana de renuncias y revocaciones para 2026 entre el 25 de diciembre y el 31 de enero. Adicionalmente, se prevén plazos extraordinarios para renunciar a la llevanza de libros registro del IVA a través de Sede electrónica y para solicitar la baja extraordinaria en el registro de devolución mensual del IVA para 2026.
En IRPF se mantiene el foco en módulos, con prórroga de límites y con el mismo marco de renuncias y revocaciones. En paralelo, se prorrogan hasta el 31 de diciembre de 2026 deducciones por obras de mejora de eficiencia energética de viviendas y por adquisición de vehículos eléctricos e instalación de puntos de recarga.
Hay un ajuste relevante en materia de prestaciones por desempleo. Se elimina la obligación universal de declarar, de modo que los beneficiarios deberán presentar declaración cuando proceda según las reglas generales del IRPF.

Checklist de arranque 2026 para pymes y autónomos

  • Revisar si conviene mantener o ajustar módulos y regímenes de IVA, y ejecutar renuncias o revocaciones dentro de plazo.
  • Reforzar conciliaciones entre cobros, TPV y Bizum, con control de discrepancias mensual.
  • En Sociedades, recalcular tipo aplicable en 2026 y planificar inversiones con incentivos cuando aplique.
  • Iniciar un plan interno de adaptación a VeriFactu con foco en procesos, dato y evidencias, aunque el hito obligatorio sea 2027.

Más noticias de interés

En el sector de las asesorías, donde la confianza, la información precisa y el análisis riguroso son fundamentales, el Business

“España es un país de PYMES. Con más de 3 millones y medio de éstas, generando un 75% del empleo