Factura electrónica: qué cambia en 2026 con Verifactu

En el debate actual sobre la “factura electrónica obligatoria” conviven dos procesos distintos: Este artículo se centra en el segundo elemento: la nueva factura generada por un SIF, que incorpora código QR e identificación única (hash) y que, en la práctica, se está asociando coloquialmente a la “factura electrónica” que entrará en vigor de forma […]

En el debate actual sobre la “factura electrónica obligatoria” conviven dos procesos distintos:

  • Por un lado, la facturación electrónica B2B prevista en la Ley 18/2022 (Ley Crea y Crece), cuyo reglamento técnico todavía está en tramitación.
  • Por otro, la implantación de los Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) regulados por el Real Decreto 1007/2023, modificado por el Real Decreto 254/2025, conocidos como Reglamento Verifactu.

Este artículo se centra en el segundo elemento: la nueva factura generada por un SIF, que incorpora código QR e identificación única (hash) y que, en la práctica, se está asociando coloquialmente a la “factura electrónica” que entrará en vigor de forma obligatoria a partir de 2026.

Qué es la “nueva factura electrónica” en el contexto de Verifactu

El Reglamento Verifactu define cómo deben funcionar los sistemas y programas informáticos de facturación utilizados por empresarios y profesionales. Entre otros requisitos, estos sistemas deben:

  • Generar un registro de facturación por cada factura emitida.
  • Encadenar los registros mediante una huella o hash, para garantizar la trazabilidad y evitar manipulaciones sin dejar rastro.
  • Firmar electrónicamente esos registros.
  • Incorporar en la factura un código QR tributario, que permite acceder a la información esencial de la factura y facilitar su verificación.

El resultado visible es una factura con un código QR y determinados campos normalizados, generada por un programa de facturación que cumple el Reglamento Verifactu. En la práctica, muchas comunicaciones institucionales y privadas ya se refieren a este modelo como “factura electrónica Verifactu” o “factura electrónica con código QR”.

Fechas clave de entrada en vigor

Tras la modificación introducida por el Real Decreto 254/2025, la adaptación a Verifactu se articula en dos grandes hitos:

  • 1 de enero de 2026
    • Fecha límite para que los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (empresas) que utilicen sistemas informáticos de facturación tengan sus programas adaptados al Reglamento Verifactu.
  • 1 de julio de 2026
    • Fecha límite para el resto de obligados incluidos en el reglamento (autónomos y otros empresarios y profesionales que utilicen SIF).

El reglamento se aplica a los obligados tributarios que utilicen sistemas informáticos de facturación, aunque solo sea para una parte de su actividad.

Efectos prácticos del Reglamento Verifactu

La implantación de Verifactu y de los SIF homologados tiene varias consecuencias relevantes:

  1. Mayor control y trazabilidad: Los registros de facturación encadenados y firmados electrónicamente refuerzan la lucha contra el software de doble uso y la economía sumergida, permitiendo a la Administración un cruce de datos más robusto.
  2. Unificación del modelo de factura generada por software: el Reglamento fija un estándar de funcionamiento para los programas de facturación. Soluciones basadas en hojas de cálculo o aplicaciones no adaptadas pierden encaje como herramienta principal de emisión de facturas cuando se trata de cumplir los requisitos Verifactu.
  3. Convivencia con la futura factura electrónica B2B: La factura con QR generada por un SIF Verifactu y la futura factura electrónica B2B (formato estructurado, intercambio entre plataformas, etc.) son piezas complementarias. En la práctica, muchas empresas necesitarán programas de facturación que cumplan Verifactu y, además, sean capaces de emitir/recibir factura electrónica B2B cuando esta resulte obligatoria.
  4. Impacto interno en procesos administrativos: la nueva normativa obliga a revisar circuitos de facturación, series, integración con la contabilidad, control de cobros y archivo documental. La transición puede convertirse en una oportunidad para ordenar y profesionalizar la gestión administrativa.

En conclusión, el Reglamento Verifactu y la generalización de la factura electrónica con código QR suponen un cambio estructural en la forma de facturar de empresas y profesionales. No se trata únicamente de cumplir una nueva obligación formal, sino de adaptar los sistemas de facturación a un entorno más controlado, trazable y digitalizado, algo determinante para minimizar riesgos y aprovechar las mejoras de eficiencia que este nuevo marco puede aportar.

Desde AGfin Despachos ayudamos a empresas y profesionales a adaptarse a la nueva factura electrónica con código QR y al entorno Verifactu, desde el análisis de su situación actual hasta la implantación práctica de los cambios. Colaboramos con un software de facturación homologado, que nuestros clientes pueden utilizar con total seguridad, y acompañamos todo el proceso para que la transición sea lo más rápida, ordenada y segura posible.

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